Se trata de Roberto Bárzola, que trabajaba en la casa de la víctima al momento de la muerte. Su ADN fue encontrado en el cuerpo de la mujer.
A 19 años del crimen de Nora Dalmasso -asesinada en su casa de Río Cuarto, Córdoba, en noviembre de 2006- el fiscal Pablo Jávega dio por finalizada la investigación y pidió que vaya a juicio el último imputado de la causa, a pesar de que esté declarada prescripta. Se trata de Roberto Bárzola, el parquetista que trabajaba en la casa de la víctima al momento de la muerte.
El requerimiento fue presentado ante la Cámara en lo Criminal y Correccional, donde el funcionario judicial alegó que desde el principio de la investigación se omitieron «evidencias cruciales» y que siempre “hubo elementos apuntaban a él”. Así, solicitó que el acusado, que hoy tiene 45 años, sea juzgado de cualquier manera, ya sea en un juicio oral común o en un juicio por la verdad.
El fiscal acusa a Bárzola de abuso sexual con acceso carnal, seguido de muerte y violación de domicilio, en concurso real. Entre las pruebas que sostienen su imputación está el resultado de su análisis de ADN, que resultó compatible con las huellas genéticas recolectadas en cinto de la bata que tenía Nora Dalmasso en su cuello y con los pelos secuestrado en su zona íntima.
El cotejo del rastro genético del parquetista sobre muestras obtenidas en el cuerpo de la víctima recién pudo hacerse en septiembre de 2023, cuando la causa ya había pasado a las manos del fiscal Jávega. El FBI confirmó la coincidencia genética con el acusado.
Bárzola fue acusado formalmente a fines de 2024, pero pidió ser sobreseído por la prescripción de la causa. La Cámara Criminal de Río Cuarto le dio la razón en octubre de 2025 y el caso quedó sin imputados. No obstante, la familia de Nora -Marcelo, Facundo y Valentina Macarrón- presentaron un recurso de casación ante el Tribunal Superior de Justicia de Córdoba, con el objetivo de revertir el fallo. La situación aún no fue resuelta.
“Bárzola es el asesino que no vieron y no quisieron ver nunca. Ellos lo sabían, pero no lo quisieron ver nunca”, dijo Marcelo Macarrón en diálogo con la prensa a principios de diciembre, cuando se supo que los tres fiscales que investigaron el crimen desde el principio enfrentarán un juicio político por presunto mal desempeño y negligencia grave en el tratamiento del caso.
Se trata de Javier Di Santo, Daniel Miralles y Luis Pizarro, quienes quedaron acusados formalmente luego de que las denuncias en su contra fueran aceptadas por unanimidad por el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados y Funcionarios del Poder Judicial (Jury).
