El oficialismo vació el quórum y se cayó la sesión en el Senado para que no se trate el caso Adorni

LLA entró al recinto pero no se sentó: la sesión se cayó con 25 presentes. El oficialismo perdió toda su agenda propia. El PRO presentó su proyecto de interpelación y después denunció que «ni LLA ni el kirchnerismo dieron quórum». El mismo día, Esteban Bullrich renunció al partido por la «protección brindada a Adorni».

La maniobra fue más costosa de lo que el oficialismo calculaba. La Libertad Avanza hizo caer este jueves la sesión del Senado que ella misma había convocado para tratar inviolabilidad de la propiedad privada, acuerdos diplomáticos y ascensos judiciales, con tal de evitar que el peronismo lograra incluir la interpelación a Manuel Adorni en el temario. El resultado fue el esperado: sin quórum, sin sesión. Pero el costo también fue concreto: toda la agenda económica y judicial que el oficialismo quería aprobar antes de que terminara junio quedó postergada. Y el problema Adorni, intacto.

La mecánica fue la siguiente: los senadores libertarios que comanda Patricia Bullrich ingresaron al recinto, se pararon junto a sus bancas y esperaron los 30 minutos reglamentarios. No se sentaron. El peronismo, por su parte, ni se asomó: no baja a dar número en sesiones convocadas por el oficialismo, y además se opone al proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada que integraba el temario. Con 25 presentes registrados —casi todos de bloques dialoguistas— el presidente provisional Bartolomé Abdala dio por caída la sesión a las 11:31. Fue la tercera maniobra en dos semanas para evitar que el Congreso avance contra el jefe de Gabinete, investigado por presunto enriquecimiento ilícito.

LLA reinterpretó la Constitución para salvar a Adorni
Detrás de la caída de la sesión hay una discusión que el oficialismo sembró y que terminó dañándolo: la disputa sobre qué mayoría se necesita para habilitar la interpelación. En la primera reunión de Labor Parlamentaria de la semana pasada, Bullrich había avalado que el artículo 101 de la Constitución es «operativo» y que la interpelación puede tratarse con mayoría absoluta —37 votos— sin pasar por comisión. Esta semana convocó a una segunda reunión de Labor —a la que el peronismo no concurrió— y giró su postura: ahora exige dos tercios o paso previo por la Comisión de Asuntos Constitucionales.