«Con lluvia o sin lluvia vamos a marchar igual», aseguró Vicky Disatnik al confirmar que la concentración será a las 17:30 en Plaza Urquiza para marchar hacia la Plaza Independencia. Esta jornada marca más de una década de lucha ininterrumpida por justicia y derechos en Argentina, donde el lema Ni Una Menos cobra una vigencia urgente ante el aumento de la violencia. La multisectorial de mujeres, que nuclea a más de 30 organizaciones, leerá un documento conjunto para exponer las demandas de un sector que se siente desprotegido por un Estado deficitario ante la creciente demanda de asistencia y protección.
El caso de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada por la pareja de su madre, ha generado una profunda indignación y sentimientos de «odio» en el colectivo feminista por el manejo institucional de la causa. Disatnik criticó duramente las señales de las autoridades, calificando de «alevosas» actitudes como la condecoración de un perro rastreador mientras se fallaba en proteger la vida de una niña. Para la referente, estos hechos demuestran la falta de prioridad que se le da a la vida de las mujeres y la necesidad de «pasarse cien pueblos» para que las voces de protesta sean finalmente escuchadas frente a un sistema que parece ignorar el peligro cotidiano.
Finalmente, la movilización ocurre en un escenario nacional descrito como crítico, donde el gobierno ha desarticulado programas fundamentales de prevención. Disatnik denunció el cierre del Ministerio de las Mujeres y el despido de 900 empleadas, lo que dejó sin efecto 13 programas de abordaje territorial que asistían a las víctimas. «Se ha instalado una verdadera desconfianza hacia la víctima», alertó la dirigente, señalando que el negacionismo oficial y la falta de perspectiva de género en la justicia y la seguridad solo logran empoderar a los violentos mientras se desprotege a la mitad de la población en medio de un clima de creciente hostilidad.
