Miles de personas celebraron el pase de la Albirroja a los octavos de final. El presidente Peña decretó asueto para este martes en todo el país.
Las calles de Asunción, la capital de Paraguay, estallaron este lunes de júbilo después de que la Albirroja dinamitó la Copa del Mundo al eliminar en los dieciseisavos de final a la cuatro veces campeona Alemania, tras una electrizante tanda de penales y con marcador 3-4. El presidente del país, Santiago Peña, decretó feriado para este martes.
“El resultado fue espectacular, me encantó. Quiero festejar y quiero celebrar, eso es lo que nos queda ahora”, dijo a la agencia de noticias EFE en el microcentro de Asunción la joven Kiara Cristaldo.
Acompañada de amigos, Cristaldo fue una de las miles de personas que llenas de fe abarrotaron esta jornada el microcentro capitalino para seguir la hazaña de Paraguay, que echó del Mundial un equipo teutón que encaró el partido con el rótulo de claro favorito.
La mujer de 22 años agregó que, pese a la declarada superioridad de la plantilla alemana, jamás dudó de las posibilidades de que la selección dirigida por el argentino Gustavo Alfaro diera la campanada.
Ni siquiera cuando los paraguayos desperdiciaron una ventaja de dos goles en la tanda de penales.
“Para ser honesta, yo no perdí ni un momento la esperanza, yo soñé, quería soñar y tenía mi corazón ahí y presentía (el triunfo), de verdad presentía. Estoy demasiado feliz por el resultado”, señaló.
Alemania y Paraguay igualaron a un gol por lado en los 90 minutos del tiempo reglamentario y la prórroga y definieron al ganador en la tanda de penales, donde el espigado Orlando Gill se agigantó con dos atajadas.
“La clave fue la defensa a la camiseta y el amor a Paraguay”, dijo por su parte el asunceno Alcides Martínez.
El hombre de 55 años también recordó que previo al partido un analista deportivo alemán calificó a la Albirroja como una selección “de tercera categoría” a la que la Mannschaft debía ganar sin mayores problemas.
