El Concejo Deliberante trata este jueves 23 de julio una reforma para los vehículos en Córdoba que elimina trámites y reduce costos para mejorar la competitividad frente a las aplicaciones.
El Concejo Deliberante de la ciudad de Córdoba sanciona este jueves 23 de julio una modificación integral de la ordenanza que regula el servicio de transporte público de pasajeros. Esta iniciativa busca modernizar el sistema, reducir la carga burocrática y mejorar la rentabilidad de un sector que atraviesa una crisis profunda.
La reforma fue consensuada entre el Departamento Ejecutivo y las cámaras que agrupan a permisionarios y conductores. El objetivo central es equiparar las condiciones de trabajo con las exigidas a las aplicaciones de transporte que ya operan legalmente en la capital cordobesa.
Uno de los cambios de mayor impacto es la extensión de la antigüedad máxima permitida para los vehículos, que pasará de 6 a 10 años. Esta medida permitirá a los choferes mantener sus unidades por más tiempo, igualando el límite que rige actualmente para las plataformas digitales.
Asimismo, la frecuencia de la Inspección Técnica Vehicular (ITV) se reducirá de cuatro a seis meses. En el caso de los autos cero kilómetro, el control técnico pasará a ser anual durante los primeros dos años de servicio, aliviando los costos de mantenimiento.
«Hemos decidido desburocratizar el sistema para que todo sea de manera más rápida y efectiva», señaló el concejal oficialista Marcos Vázquez, en diálogo con La Voz. Por su parte, Jorge Montes, de la Asociación de Permisionarios, valoró que se incorporen planteos que afectan directamente la rentabilidad.
A partir de esta nueva normativa, la adhesión a centrales de radiotaxis o agencias de remises ya no será obligatoria, sino optativa. Los titulares de las licencias podrán elegir si desean recibir viajes a través de estas entidades o mediante sus propios canales.
